LA GLORIA EN LA ORACIÓN | Filipenses 1:11

la gloria en la oración

El principal propósito de la oración es la gloria de Dios

“...para gloria y alabanza de Dios" Fil.1:11

Finalmente, Pablo dejó descubrir su principal propósito al orar de la manera en que lo hacía. Él anhelaba que la iglesia reciba al Señor con las manos llenas de frutos de justicia en el día de nuestro glorioso encuentro con Él. Así, Dios sea glorificado y exaltado por todo lo alto.

  1. Pablo sabía que la intención de Dios es presentar a su iglesia pura y sin mancha delante de Él, Él anhela ser glorificado en aquél día. Efesios 5:27
  2. En base al deseo de Dios, Pablo trabajaba incansablemente por el perfeccionamiento de todos los creyentes.  Colosenses 1:28
  3. Por ello, su oración va de la mano con su acción. En otras palabras, si Pablo trabajaba mucho en los creyentes, y si oraba mucho por ellos, era porque tenía un propósito especial: que Dios sea glorificado a través de ellos.

Aquí aprendemos un principio muy importante:

Todo hijo de Dios, que anhele la gloria para su Padre celestial, tiene que buscar agradarle en su propia vida, pero también debe trabajar para que otros le glorifiquen. Al vivir de esta manera, nuestras oraciones también tendrán como principal objetivo la gloria para Dios

Nuestras oraciones, muchas veces, carecen de respuesta y sentido porque no tienen un propósito específico y así no estamos buscando la gloria plena para Dios. No debemos orar sólo pensando en nuestras necesidades o deseos personales, esto separa a los niños de los adultos en la fe. El niño solamente pide, el adulto busca como ser agradable para Dios.

¿Cómo opacamos la gloria de Dios en nuestras oraciones?

  1. Cuando pedimos para nuestros propios deleites. Santiago 4:3
  2. Cuando oramos sin perdonar en nuestro corazón. Marcos 11:26
  3. Cuando oramos sin considerar la debilidad de otros. 1 Pedro 3:7
  4. Cuando no hacemos nada porque otros sean perfeccionados. 1 Samuel 12:23
  5. Cuando no pedimos de acuerdo a los propósitos de Dios. Romanos 8:28-29
  6. Cuando no buscamos la voluntad de Dios. Lucas 11:2; Mateo 6:10
  7. Cuando no consideramos la Palabra de Dios en nuestra oración. Hechos 4:24-26, 28-29

Sin embargo, Pablo siempre incluía estos principios en sus oraciones. Él siempre buscaba la gloria para Dios. Viéndolo de esta manera, la oración no es un medio para inclinar a Dios a nuestros deseos, sino que es un medio para inclinar nuestras vidas y nuestras circunstancias en favor de la gloria Suya. Esto es orar de acuerdo a la voluntad de Dios, esto es orar Cristocéntricamente.

RECOMENDACIONES:

  1. Exalte a Dios por encima de todo al inicio de su oración.
  2. Piense en los propósitos eternos, no se quede sólo en aspectos terrenales.
  3. Busque pasajes bíblicos que le muestren la manera en que Dios se glorifica en su pueblo, y amolde su oración a estos principios.

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