SANTIAGO 4 - LA GUERRA DE NUESTRA FE

Nuestros deseos naturales fuera de la voluntad de Dios solo atraerán muchas tristezas"

I. ENTENDIMIENTO EN CUANTO A LOS DESEOS.

A. Los deseos son naturales en todos.

  • Vuestras pasiones. v1.
  • Lo que deseáis. v2
  • Vuestros deleites. v. 3
  • Vuestros corazones. v.4
  • Vuestro risa y gozo. v.5

B. Los deseos naturales, fuera de la dirección de Dios, producen:

  1. Guerras y pleitos.
    "¿De dónde vienen las guerras y los pleitos..? ¿No es de vuestras pasiones"  v.1
  2. Pecados desordenados.
    "Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia"  v.2a
  3. Insatisfacción del alma. 
    "Y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis" v.2b
  4. Oraciones vanas. 
    "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites." v.3
  5. Enemistad contra Dios. 
    "¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? " v.5

C. El remedio para los deseos mal orientados.

  1. Revestirse de humildad. v.6
  2. Someterse a Dios. v.7a
  3. Resistir al Diablo. v.7b
  4. Acercarse al Señor. v.8
  5. Limpiar las manos. v.8b
  6. Purificar el corazón.v.8c
  7. Arrepentimiento. v.9-10

II. EJEMPLO DE DESEOS MAL ORIENTADOS.

A. EL DESEO DE LA MURMURACIÓN.

El mandamiento. No murmuréis” (v.11a)

  • La murmuración puede darse por la queja. Ex.15:24
  • Murmurar contra el hermano es murmurar contra Dios mismo. Ex.16:2, 7
  • Por más bajito y secreto en que se hable con murmuración, Dios lo oye. Ex. 16:8, 9
  • La murmuración podría apoderarse de nosotros. Ex. 17:3
  • La murmuración puede venir a causa de necesidades o codicias. (carne, pan y agua) – Ejemplo de las viudas en hechos 6
  • También puede darse cuando no se tiene valor de enfrentar al hermano en su error o pecado. Núm.12:1
  • La murmuración es muy contagiosa. (Empezó con los pocos opositores de Moisés, creció a todo el pueblo y llegó hasta los más íntimos)
  • La murmuración es una característica del viejo hombre. Ro.1:30; Jud.1:16
  • La murmuración trae tremendas consecuencias. 1Cor.10:10
  • El deseo de Dios es que su obra esté libre de murmuraciones. 2Co.12:20; Fil.2:14; 1Pe.4:9

La implicación.

  • Murmurar y juzgar al hermano es murmurar de la ley. v.11a
  • Al murmurar le quitamos el lugar a Dios. 11b-12

La reflexión.

Pero tú “¿Quién eres para que juzgues?”

B. EL DESEO DE LA PROSPERIDAD Y VANAGLORIA.

Su motivación:ganaremos” v.13

  • Cuando uno viene a Cristo lo material pierde valor y sentido. Fil.3:7, 1:21.
  • El deseo de ganar más puede ser una puerta al pecado de la codicia. 1Tim.3:3, 8; 1Pe.5:2
  • La Biblia nos enseña sobre el contentamiento. Lucas 3:14; Fil.4:11; 1Tim 6:6-8; Heb.13:5

La implicación:

  • Ignorar lo pasajero de la vida. v.14
  • Por el deseo de ganar se pierde todo.

El remedio:

  • Buscar la voluntad del Señor. v.15
  • Esto demuestra humildad y fe.

Reflexión.

  • Os jactáis en vuestras soberbias. v.16
  • Toda jactancia es mala.
  • El pecado gobierna la conciencia. v.17

Ceder a nuestros deseos y orientarlos fuera de la dirección del Señor, constituye una vida lejos de la fe verdadera. La Fe genuina cuida nuestras vidas y la de nuestro seres queridos porque nos quía a la buena voluntad del Señor.

Continua en: "LA ESPERANZA DE NUESTRA FE"
Serie: LIBRO DE SANTIAGO