BOSQUEJO EXPOSITIVO: 1 Corintios 4:1-21

1 corintios 4.14

UNA DEFENSA AL MINISTERIO DE LOS

VERDADEROS SIERVOS DE DIOS

1 Corintios 4:1-21

La condición espiritual de los corintios había llegado a ser tan pobre que ya no tenían discernimiento suficiente para diferenciar entre los verdaderos siervos de Dios y los falsos. Estaban desconociendo el ministerio de Pablo y de su equipo para aceptar el ministerio de los falsos maestros.

En este capítulo Pablo hará una defensa a su ministerio y al ministerio de todo verdadero siervo de Dios:

A. Pablo resalta las características de los verdaderos siervos, vv.1-5

Los verdaderos siervos de Dios han de darse a conocer por los frutos que hay en sus vidas y en sus obras. No por cartas, títulos, apariencias o palabras, sino por el molde de Cristo reflejado en ellos.

  1. Son humildes, no anhelan ser más que servidores de Cristo. v.1a
  2. Son buenos administradores de Dios. v.1b
  3. Son fieles ante todo. v.2
  4. Son hombres con buena conciencia. vv.3,4
  5. Son alabados por Dios y no por hombres. v.5

B. Pablo hace un contraste entre la vida de los siervos y los corintios, vv.6-14

Es muy oportuno hacer esta comparación, ya que los falsos maestros vivían a expensas de los corintios pero Pablo y los otros siervos servian desinteresadamente y encima pasaban muchas humillaciones por hacerlo. Con esta aclaración los corintios deberían de convencerse que los verdaderos siervos no buscan lo de ellos sino a ellos. 

  1. Los siervos aman, ellos se envanecían unos contra otros. v.6
  2. Los siervos vivían sin gloria, ellos se gloriaban en sí mismos. vv.7-9
  3. Los siervos eran despreciados, ellos vivían plácidamente. v.10
  4. Los siervos padecían muchas necesidades, ellos vivían muy cómodos. vv.11-13

C. Pablo les muestra el propósito de esta defensa. vv.14-21

Es importante entender cuales son los principales objetivos al escribirles de esta manera acerca del ministerio de los verdaderos siervos de Dios. No fue para recibir sostenimiento economico, no era para ser aceptado como líder entre ellos, ni ninguna razón semejante. Veamos los verdaderos objetivos que Pablo tenía en mente al defender su ministerio:

  1. Para amonestarles como a hijos amados. vv.14,15
  2. Para que imiten su buen servicio. v.16
  3. Para recordarles su proceder en Cristo. vv.17-18
  4. Para alentarles con su pronta visita. vv.19-20
  5. Para dejarles en claro su derecho de usar la vara y el amor con el fin de seguir formando sus vidas a la semejanza de Cristo. v.21