CONSTANCIA EN LA ORACIÓN | Filipenses 1:4


LA ORACIÓN DE UN SIERVO

Principio 3: La oración de un siervo es fiel y constante a pesar de las pruebas.

"Siempre en todas mis oraciones.." [Fil.1:4a]

Una palabra que se repite dos veces en estos versos, nos sirve de mucho para describir una parte muy importante de la oración de Pablo. Y esta palabra es: “siempre”, e indica constancia.

Algunos pueden estar creyendo que la cantidad de problemas o batallas cotidianas, las ocupaciones del hogar, el trabajo, o los estudios, son razones de peso que justifican la falta de crecimiento en la vida de oración, para otros es la excusa perfecta para vacacionar espiritualmente.

Pablo demostró que ninguna de esas cosas pueden bajar el ritmo de oración de un creyente ferviente; más bien, se debe crecer cada ves más, a pesar de las dificultades y permanecer en esa constancia. Recordemos que Pablo era un siervo muy ocupado, enviaba cartas hacia tres continentes, evangelizaba, discipulaba, preparaba equipos de siervos, velaba por el cuidado y las necesidades de las iglesias, etc. Sin embargo, en todas sus cartas, podemos ver que Pablo, al igual que nuestro Señor Jesús, era un siervo perseverante en la oración:
  • Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros..” Ro.1:8
  • Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús” 1Co.1:4
  • siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros” Fil.1:4
  • Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de ti en mis oraciones” Flm.1:4
Teniendo este gran ejemplo en Cristo, y al haberlo demostrado en su testimonio personal, Pablo demandó a la iglesia a que sean también constantes y fieles en sus vidas personales de oración:
Veamos algunos obstáculos para la oración constante:
  1. El pecado dañará nuestra comunión con Dios y no nos permitirá tener la misma constancia en la oración. Heb.12:1
  2. Los afanes del día a día nos pueden desviar de nuestra comunión con Dios. Fil.4:6-7; Mt.6:33
  3. Falta de fe. Stg.1:6; Heb.11:6
  4. La falta de perdón y las malas relaciones perjudican nuestra vida de oración. Mr.11:25,26; 1Pe.3:7
  5. El desanimo puede ser un gran mal en contra de nuestra vida devocional. 1Ts.5:14; Stg.1:8; Heb.12:3
RECOMENDACIONES:
  1. Si usted lucha con la constancia, busque un compañero de oración que le ayude a sentar el habito sobre su vida.
  2. Sobre todo, estreche su comunión con Cristo, pues la oración más que hábito, es deleite en su presencia.
  3. Recuerde siempre: Cuando menos sienta ganas de orar, es cuando más precisa hacerlo.
  4. Hable todo el día con su Padre celestial, al hacer cualquier tarea.

Pastor Jonatán Córdova

_______________________________

Adquiere, ahora, mi libro “La escuela del sufrimiento”, devocionales en el libro de Job.