GRATITUD EN LA ORACIÓN | Filipenses 1:3

LA ORACIÓN DE UN SIERVO

Principio 1: La oración de un siervo siempre expresa gratitud.

"doy gracias a mi Dios.." [Fil.1:3]

Es interesante notar que muchos cristianos, de una manera inconsciente, están poniendo a Dios al mismo nivel que Santa Claus, aquél personaje a quien la gente escribe haciéndole peticiones tras peticiones.

Sin embargo, Dios es mucho más que eso, no tiene comparación. Él es real, es una persona, pero es el Señor. Debemos considerar un privilegio poder conversar y tener comunión con él. A ningún padre de familia le agrada que sus hijos se acerquen a él sólo para pedirle cosas. Tenemos que entender que nuestra oración es un momento especial para expresar nuestra gratitud a Dios, antes que que lo demás. Así es como Pablo, un hombre consagrado a Cristo, veía el momento de la oración.

  • La gratitud es una virtud que agrada mucho al Señor.
  • Es también un acto constante de fe.

Un corazón agradecido demuestra su plena dependencia del poder, y del amor de Dios. Y también demuestra su firme confianza en lo que Dios es y en lo que él ha dicho en su palabra.

No necesitas únicamente las bendiciones “positivas” para aprender el principio de la gratitud en la oración.

A veces precisamos también de la connotación “negativa” de las bendiciones. Quiero decir, que las bendiciones no vienen siempre con la envoltura de “agradable”; porque a veces nuestras bendiciones se disfrazan con otros nombres: “problemas”, “aflicciones” o “pruebas”, y todas son necesarias para forjar nuestro carácter cristiano. Por todo eso también debemos dar gracias, aunque en el momento no entendamos nada de lo que estamos afrontando.

Recordemos que al escribir su carta a los filipenses, Pablo estaba en la cárcel y no la estaba pasando “muy bien” que digamos. Pero él llevaba consigo la convicción de que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Ro.8:28). Y “Todas las cosas” también incluyen los problemas y cosas difíciles que atravezamos. Por esta razón, Pablo también dijo: “Dad gracias en todo” (1Ts.5:18; Ef.5:20; Col.3:17).

RECOMENDACIONES:

  1. Prioriza las “acciones de gracias” antes que las “peticiones”.
  2. Enfócate en los propósitos finales de Dios, tenga en cuenta que él siempre tiene el control. (Ro.8:29)
  3. Piensa positivamente, desde el carácter de Dios hasta cada uno de sus perfectos atributos. (Sal.107:1)
  4. Quita tu mirada de las cosas temporales. Mira primero las eternas. (2Co.4:18)

Dios te guarde y te bendiga.

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