BOSQUEJO EXPOSITIVO: 1 Corintios 9:1-27 | En defensa del evangelio.


BOSQUEJOS 1 CORINTIOS 9

EN DEFENSA DEL MINISTERIO DEL EVANGELIO

1 Corintios 9:1-27

Texto Clave: 1 Corintios 9:14-15

Recordemos que el tema común entre los capítulos 8 al 10 es la idolatría. El capítulo 8 trata sobre la idolatría a las falsas deidades, pero el capítulo 9 es sobre la idolatría al hombre y al dinero, mientras que el capítulo 10 tratará sobre los pecados y consecuencias de la idolatría.

¿Cuál era el problema en el capítulo 9? Bueno, básicamente se trataba de una rebeldía contra el apóstol de Cristo. Ellos vivían para sus deleites y no querían colaborar en la obra de Dios ni sostener a los siervos que trabajaban en ella. Sin embargo, al mismo tiempo, seguían a los falsos maestros, idolatrándolos, sin importar lo que Cristo les había enseñado.

Por esto, Pablo inicia este capítulo defendiendo su ministerio y declarando sus derechos como apóstol de Cristo, pero inmediatamente resalta el porqué había renunciado voluntariamente a estos derechos.

A. Pablo declara que es un apóstol verdadero, vv.1-2

Un argumento que usaban los falsos maestros, para destruir el ministerio de Pablo, consistía en decir que él no era un verdadero apóstol de Jesucristo. Al parecer se basaban en el hecho de que Pablo no había estado con Jesús durante su ministerio terrenal. Ante esto, Pablo sólo tiene dos cosas que decir:

  1. Él es apóstol porque vio a Cristo quien lo comisionó. (1Co.9:1)
  2. Él es apóstol porque los frutos de su trabajo lo respaldan. (1Co.9:2)

Verdad implícita: Ser encomendados por Dios no significa que seremos aceptados por todos. Muchos rechazarán no sólo nuestro mensaje sino también nuestro ministerio, pero esto no debe desanimarnos. Nuestra meta principal es agradar a aquél que nos tomó por soldados.

B. La defensa de Pablo frente a sus opositores, vv.3-15

Ahora, Pablo va a dar sus propios argumentos para sustentar su derecho de ser sostenido como un verdadero apóstol de Cristo.

  1. Pablo resalta sus derechos. (1Co.9:3-6)
    • Su derecho de comer y beber. 1Co.9:4
    • Su derecho de casarse. 1Co.9:5
    • Su derecho de no trabajar. 1Co.9:6
  2. Pablo usa de ilustraciones naturales para explicar sus derechos. (1Co.9:7)
    • Ninguno es soldado a sus propias expensas.
    • Ninguno planta viña sin comer de su fruto.
    • Ninguno apacienta un rebaño y no bebe de su leche.
  3. Pablo usa las Escrituras y el aspecto espiritual. (1Co.9:8-15) (Nm.18:8-24)
    • Dios no tiene tanto cuidado de los bueyes como de sus siervos. 1Co.9:8-10
    • La esperanza de recibir los frutos está implícito en todo trabajo. 1Co.9:10b
    • No es gran cosa sembrar lo espiritual y segar lo material. 1Co.9:11
    • Si otros participan de este derecho, ¿Cuánto más ellos? 1Co.9:12
    • Pablo no había usado este derecho para no ser tropiezo. 1Co.9:12b-15

Verdad implícita: Cuando presentamos una defensa del ministerio, en realidad, no estamos defendiéndonos a nosotros mismos sino lo que Dios ha dicho o establecido. Así que, cuando presentemos defensa del ministerio evangélico, es importante que usemos correctamente la palabra de Dios y no caer en actitudes carnales.

C. La intención verdadera de Pablo al predicar el evangelio, vv. 16-27

Pablo había sido cuestionado y hasta difamado sobre sus motivaciones de servir en el evangelio. Le acusaban de que sólo buscaba lo material de las personas. Los corintios tenían una mentalidad muy débil, por esto Pablo decidió no pedirles sustento para su trabajo ministerial (esto incluye a su equipo de trabajo) en esa ciudad. ¿Cómo lo hizo? trabajando con sus manos (1Cor.4:12) y recibiendo salario de otras iglesias. (2Cor.11:8)

En este pasaje, Pablo explica las razones fundamentales por las que había renunciado a recibir salario de los corintios:

  1. Predicar el evangelio era su primera necesidad. 1Co.9:16
  2. Lo hacía de buena voluntad, cumpliendo su comisión. 1Co.9:17
  3. Su mayor galardón era anunciar el evangelio gratuitamente. 1Co.9:18
  4. Su trabajo consistía en servir y no en ser servido. 1Co.9:19-23
  5. Él servía como un atleta en busca de la corona, para no ser tropiezo. 1Co.9:24-27

Verdad implícita: La necesidad espiritual de las almas debe estar por encima de nuestras propias necesidades. En el capítulo 8 Pablo ya había dicho que comer carne no tenía nada de malo, pero que si eso significa un tropiezo para otros entonces él dejaría de comerla. Esto puede parafrasearse también con respecto a su derecho de ser sostenido: “Yo debiera ser sostenidos por ustedes, pero si eso será un tropiezo para que muchos de esta ciudad puedan recibir el evangelio, entonces sencillamente renuncio a este derecho en este lugar”

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