UN ANDAR UNIDO. Efesios 4:1-16

ANDAR DIGNO - 1 UNIDAD Efesios 4.1-16

La primera característica que este pasaje nos presenta, acerca de un andar digno, tiene que ver con unidad. Si nos fijamos bien, el común denominador de estos dieciseis versículos es “la unidad de los creyentes”. Dios no desea que sus hijos tan sólo se reunan en un lugar. Ya que podrían estar juntos en una congregación pero no necesariamente unidos. Él desea que sus hijos caminen en íntima comunión los unos con los otros.

Características de la unidad cristiana.

Esta es la manera que Dios ha diseñado su cuerpo, para que todos los miembros trabajen unidos. Mostrando de esta manera, todo lo que implica la unidad, cosas como: Paciencia, longanimidad, perdón, paz, armonía, restauración, cuidado, buena convivencia, ánimo, enseñanza, etc. Son estas las cosas que debemos guardar, manteniendo solicitud en ello.

Cuando estas características estén presentes en nuestras familias y congregaciones, entonces podremos decir que estamos viviendo la verdadera unidad de Cristo.

 

Implicancia de la unidad cristiana.

Para lograr y mantener una sólida unidad en la iglesia primero todo aquello que no contribuya a esta unidad debe ser desechado del cuerpo. También es importante resaltar que el motor que hace posible todo esto es el amor, en otra de sus epístolas Pablo lo llama "el vínculo perfecto" (Col 3:14; Ef.4:16d).

Aplicación.

Las preguntas para ayudarte a meditar en esto serían: ¿Qué hay en tu vida que que debas hechar fuera porque no te permite desarrollar la unidad con los demás? ¿Qué estás haciendo por propiciar la paz y la unidad entre los demás hermanos?

Estar solícito a “guardar la unidad” implica algunas cosas prácticas:

  1. Debemos estar dispuestos a buscar y mantener la paz con todos. Dispuestos a dar y pedir perdón, dispuestos a la reconciliación. A ser humildes y a todo lo que tenga que ver con nuestra responsabilidad de estar bien con los demás.
  2. Debemos estar dispuestos a ser pacificadores, mediadores y reconciliadores, propiciando la paz y unidad entre los demás, siempre.
  3. Debemos mantener en todo momento la  sensibilidad necesaria para recordar nuestro punto de Adoración. Nuestro Dios es Uno [Un Señor, Una fe, Un Bautismo, Un mismo Padre de Todos..], Entonces, nuestra unidad es exaltación para Dios. Es nuestra forma de adorarlo.
  4. Debemos estar dispuestos a usar nuestros dones espirituales para la edificación de los demás. fortaleciendo así, el crecimiento en amor.

Estos son principios extraídos del pasaje estudiado. Aquí les dejo el bosquejo para un mayor entendimiento y estudio personal:

UN ANDAR UNIDO, Efesios 4:1-16.

Según este pasaje, la iglesia necesita de cuatro cosas para fortalecer su unidad:

   A. EL CARÁCTER NECESARIO

    1. La humildad y  la mansedumbre, v.2a 
    2. La  paciencia para soportar a los demás, v.2b
    3. La actitud buena para estar dispuesto. v.3a
    4. La paz reinando desde el interior. v.3b

   B. LA DOCTRINA NECESARIA

    1. Un cuerpo y un Espíritu. v.4a
    2. Una misma esperanza. v.4b
    3. Un Señor, una fe, un bautismo. v.5
    4. Un Dios y Padre de todo. v.6
    5. Un ministerio con varias funciones. v.7-11

  C. LOS PROPÓSITOS NECESARIOS 

    1. Para la obra del ministerio. v.7-12a
    2. Para la edificación del cuerpo. v.12b
    3. Para la unidad de la fe. v.13
    4. Para la madures de los santos. v.14

   D. LA PRÁCTICA NECESARIA

    1. Crecer en torno a la cabeza, que es Cristo. v.15
    2. Crecer con todo el cuerpo bien concertado y unido. v.16a
    3. Crecer con todos los miembros ayudándose entre sí. v.16b
    4. Crecer con cada uno cumpliendo su propia actividad. v.16c
    5. Crecer edificándose unos a otros en amor. v.16d

Si somos un cuerpo, la manera en que debemos andar es: En unidad, en armonía y coordinación; ayudándonos y edificándonos unos a otros en amor.

YA NO HAY ARGUMENTOS PARA DEJAR DE
PROPICIAR LA UNIDAD EN EL CUERPO


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Continua en:
UN ANDAR RENOVADO. Efesios 4:17-32

Ayuda para crecer en tu vida de obediencia. Romanos 3:1-8

LUCAS-11.28

Punto de Partida: Pablo inicia esta sección de su carta poniendo en lista algunas preguntas que los creyentes romanos se harían acerca de Dios y el rechazo desobediente que los judíos le hicieron. Preguntas como ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? o ¿La incredulidad de los judíos habrá hecho nula la fidelidad de Dios?. Pablo guía sus razonamientos de tal modo que no lleguen a conclusiones equivocadas: